Ella no contestó, lo miró fijamente como si fuera a decirle algo. Claro que no era un error...
-Déjame Raúl.
Se dio media vuelta y caminó hacia la puerta de salida del edificio, la cual daba a la calla Alcalá, número 518. Sus ojos estaban llenos de lágrimas, por las cuales luchaba para que no cayeran. Cogió el casco de su moto y se lo puso, suspirando. Montó y arrancó el pequeño vehículo, saliendo del portón principal y yendo por la calle, lo más rápido que podía. Fue por la autovía, se metió en dirección contraria. Si para Anna era un error, ¿qué más daba vivir? "Estoy mejor muerto", se dijo. Dio velocidad con el manillar, asustando a los conductores de los numerosos coches que pasaban por la carretera, hasta terminar chocando con uno, del impulso que cogió saltó el coche, cayendo a la carretera, quedándose inconsciente mientras las ruedas delanteras de un Kía Cerato rojo le pasaron por encima de la espalda. Mientras tanto Anna era ajena a todo, estaba comiendo con el equipo, si se podía llamar comer a estar sentada mirando el plato, sin probar nada. Claro que quería a Raúl, claro que para ella él no era un error, ¿cómo lo iba a ser? Dani la miraba constantemente, como pidiéndole explicaciones, cuando sus miradas se cruzaban ella bajaba la cabeza, y miraba al suelo. Se arrepentía de lo que acababa de hacer, pero tenía dudas, tenía miedo... En ese momento, algo sintió en el corazón, algo no iba bien. Miró a Dani, pidiéndole ayuda. Se levantó y fue rápidamente con ella, la cogió de la mano y salieron fuera.
-¿Qué ocurre?
-Llama a Raúl.
-¿Qué?
-Que llames a Raúl.
A Anna le temblaban las manos. Sacó su móvil y se lo dio a Dani, como pidiendole que llamara él. Dani le devolvió el móvil.
-Llamas tú. Tu le
hiciste eso, tú lo arreglas.
Anna marcó el número que
se sabia de memoria y esperó.
Pero nadie contestó. Uno a uno, pidió a
todos los del equipo que llamaran, hasta que, al final, Dani se decidió. Se lo
cogieron.
-¿Raúl?
-¿Es usted familiar o amigoo?
-Amigo, ¿qué le pasa a Raúl?
-Ha tenido un accidente con su moto, entró en sentido contrario a la autovia.
-Ha tenido un accidente con su moto, entró en sentido contrario a la autovia.
Dani no
dijo nada, se le llenaron los ojos de lágrimas, Anna lo agarró mientras gritaba:
-¿Qué
le pasa? ¿Qué le pasa?
-P...pero..
¿Está bien?
-No muy
bien, cayó de cabeza y un coche le pasó por encima de la espalda.
Dani suspiró, temiéndose lo peor con las
palabras que aquel desconocido decía de su amigo.
-¿Ha.. ha muerto?
-Ha
entrado en un coma vegetal, corre riesgo de sufrir muerte celebrar debido al
gran traumastimo craneoencefálico que ha sufrido.
Anna se derrumbó al oir las palabras de Dani.
-¿Qué
le pasa, Dani?
Dani
agradecio como pudo a aquel desconocido que tambien le dio más datos sobre
donde estaba Raúl. Colgó el móvil y se quedó absorto mirando al frente
mientras, a su lado, Anna no dejaba de llorar y le cogía la cara a Dani para
pedirle explicaciones.
-Dani, ¿qué coño le pasa?
-¡Está
casi muerto! ¡Todo por tu culpa! ¡Por tu putas dudas de mierda!
Dani
entró de nuevo al comedor a comentarle a los demás la noticia, mientras Anna se
quedaba en shock, a la vez que las lágrimas caían de sus ojos. Pasó un rato, Anna seguía sola,
mirando al frente, era incapaz de moverse, seguía llorando. Dani le tocó la
espalda. Ella no se giró.
-Oye, ahora lo importante es él, no lo que tú le hayas dicho- dijo muy serio. -Nos vamos a verle.
Anna no respondió, ni se giró. Dani tampoco esperó respuesta, la cogió y la llevó a su coche. No hubo conversacion, porque ella no contestaba.
-Tú le quieres, ¿No?
Anna solo seguía llorando y llorando.
Poco después, llegaron al hospital, a la zona de Urgencias. Anna se sentó sola en una silla de esas incómodas en las que no aguantas más de una hora, mientras que los demás charlaban. Flo fue con ella.
-¿Por qué se ha ido?
No pudo evitar llorar aún más.,
-P...po...rr... Por mm..mi... Culpa-pudo decir ella mientras lloraba.
Flo la abrazó. Ella se apoyó en su pecho.
-Tranquila.
-Mo.. morirá por mi
culpa.. y..
-Se va a poner bien,
Anna, es un chico fuerte.
-Me odiará..
-Dudo que lo haga, está
demasiado enamorado de ti.
Eso la derrumbó más aún.
Salió de allí a fumar, pero fue incapaz. Cerca habia un parque. Se sentó sola
en un banco, con el móvil entre las manos que aún le temblaban. Siguió
llorando.
Dani salió a buscarla, se arrepentía de las palabras que anteriormente le había
dicho. La encontró en ese parque donde, cuando eran amigos, quedaban todos los
días.
-Anna..
-Dime.
-Ya ha salido el médico.