¿Pueden los recuerdos influir en nuestra vida? ¿Puede resultar afectado el presente por lo que hemos vivido en el pasado? ¿Puede el destino juntar dos personas que se creen destinadas a estar separadas?

miércoles, 11 de julio de 2012

2- Y si te evito no es porque no te quiera.

En ese momento un pensamiento cruzó por la mente de Raúl, miró asustado su reloj, quedaban solo unas horas para el comienzo del programa, tenía que leer su guión, comer, ir a maquillaje... Ella se dio cuenta y se apartó un poco.
Raúl volvió a centrar sus pensamientos en Anna, en la pequeña rubia de ojazos azules y mojados que tenía delante. Como disculpándose, la miró y esbozó una sonrisa y sin decir nada, la besó en la mejilla.
Anna sintió ese beso diferente y mejor respecto a todos los demás que le habían dado. Cerró los ojos deseando que el tiempo se parara en el momento en el cual los labios de Raúl tocaron su mejilla, queriendo saber por qué tenía esa sensación de complicidad y mariposas en el estómago.Pero como todo, ese momento tuvo que acabar. Raúl salió de su camerino dejándola a ella allí, sola. Siendo el camerino de cualquier otra persona, probablemente Anna hubiera pasado allí mucho tiempo, viendo todas las cosas que tenía escondidas. Pero algo en aquel camerino la hacía tener miedo y dudas, decidió salir de allí cuanto antes, a pesar de que adoraba el olor que había en aquel cuarto.

Volvió a caminar hasta la zona de maquillaje, tenían que retocar aquellas zonas distorsionadas por su lagrimas. Mientras, pensaba en Raúl, en la cercanía a la que habían estado sometidos los labios de ambos, y qué hubiera pasado si se hubieran besado. Quizás ella no sintiera nada, o lo sintiera todo, como aquel 30 de Diciembre, un beso en el cual creyó verse enamorada de Raúl, a pesar de que, en aquellos tiempos, le veía sólo como un amigo.

Cuando terminaron de maquillarla de nuevo y mientras algunas de las maquilladoras le reprochaban en broma sus lágimas, ella se prometía a sí misma no volver a pensar en su relación con Raúl en todo el día. Cierto era que lo veía imposible, pero era el último día y quería disfrutar del equipo.

 Fue al comedor, apenas quedaban tres minutos para la hora en la que se reunían todo el equipo para comer. Moni, David, Daniel, Flo, Raúl y Juange ya se encontraban allí. Mónica y David se hacían diferentes carantoñas y se daban varios besos; Dani, Flo y Raúl se reían, a la vez que Juange trasteaba su iPhone. Anna se dirigió a Juange, abrazándole, intentando evitar a Raúl.
Mientras le abrazaba miró de reojo a Raúl, que les observaba con una sonrisa tonta. Sí, lo que en ese momento más deseaba era acercarse a él y abrazarlo también, pero se giró, y miró a Dani.

-Hola Annita-le dijo él.

Ella no pudo evitar las lágrimas, habían sido compañeros casi tres años y se separaban para no verse en mucho tiempo. Se acercó a él y lo abrazó también. Al separarse vio como, de los ojos de Dani, también salían algunas lágrimas, al menos no era la única, pensó. Pasó por delante de Raúl, intentando evitarlo, pero él la abrazó antes de que ella pudiera hacer nada.

-Te quiero Saimon-le susurró.

 Se estremeció, consiguió soltarse de su abrazo y volvió a emprender el rumbo hasta Flo, al cual no se veía muy animado. Ella intentaba no pensar en Raúl ni en sus sentimientos, sino en su equipo, en el programa, en disfrutar, pero no podía. Sentía la mirada de Raúl en su nuca, un suspiro, y unos pasos andando, posiblemente hacia la puerta de salida. Después, otra persona más. No escuchó nada más, solo se giró y vio que las sillas de Dani y Raúl ahora estaban libres. Suspiró y abrazó a Flo.

-Tío, ¿por qué te vas? Vamos a comer todos juntos.-dijo Dani.
-No puedo.
-¿Por qué?
-No lo entenderías.
-¿El qué no entendería? ¿Que estás enamorado de Anna y que no sabes cómo decírselo?
-No es eso...
-¿Entonces? Conozco esa sensación, me pasó lo mismo con Cristina.
-Pero tú vives con ella y no vas a perderla, yo sí, hoy quizás sea el último día que pasemos juntos. Cada vez que la miro, miles de recuerdos me vienen a la mente, y no puedo evitar soltar mierda salada por los ojos. No sé si estoy enamorado de ella o si solamente es amistad,.. Pero algo hay, y es eso lo que me impide que coma con todos vosotros.
 -Pues por eso exactamente, idiota, porque si hoy fuera el último día que pasáis juntos, tendrás que aprovecharlo.
-Sí, pero... ¿y si ella lo sabe? ¿Y si me evita? No podría con eso, Dániel.
-Eres tonto, tío... quiero que entres ahí, que la cojas de la mano, que la saques aquí y que la beses.
-No soy capaz.
-De acuerdo, como quieras.

Entonces Dani entró al comedor, Anna estaba sentada al lado de Flo, comiendo.

-Saimon, ¿puedes venir?-dijo Dani.
-¿Dónde quieres que vaya contigo?
-Tú ven, por favor.

 No tuvo más remedio que acompañarle, nerviosa, quién sabe dónde la llevaría. La última vez fue por su cumpleaños, una fiesta que le habían montado todos los del equipo, en un restaurante madrileño de lujo. Salieron del comedor, Raúl se situaba a la izquierda, apoyado en la pared, con los ojos cerrados. Dani carraspeó un poco, y se fue, dejando a Anna con el chico sexy de las bromas.

1 comentario:

  1. Como decirlo en pocas palabras?.. me enamora. POR DIOS SIGUIENTE YA, es increíble como escribís!!!!
    MAAAAASSS

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